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sábado, 29 de junio de 2013

Corazones de metal. ( Parte 1 )

En este artículo, que finalmente nos hemos visto obligados a dividir en partes, pretendemos dar luz sobre los cambios en cuanto a la motorización que se advienen en la F1 para el año que viene, no obstante, vamos a aprovechar la oportunidad para ir un paso más allá y vamos a explicar desde las partes de un motor ( obviamente de gasolina y cuatro tiempos como el de los F1) , pasando por su funcionamiento para acabar explicando en qué consiste la turboalimentación y los cambios normativos que nos deparará el año que viene, así que, cójanse que viene curva…




En este primer capítulos nos centraremos en el funcionamiento de un motor, sus partes básicas y el ciclo de un motor de 4 tiempos, dando algunas pinceladas de las diferencias entre los motores de un coche de calle y los usados en la F1, dejando para el siguiente artículo la explicación del Turbo y el apartado correspondiente a la normativa en el mundial de la competición reina del automovilismo, empecemos.

Obviamente, lo primero que ha de quedar claro es que un motor de explosión se basa en la transformación de la energía química (combustible) en energía cinética (movimiento), esto se produce mediante una reacción química que consiste en la combustión/explosión de una mezcla de aire-combustible que libera una fuerza que se acaba transformando en un movimiento rotatorio que se transmite a las ruedas.
 
Dicho lo anterior nos gustaría, de forma sucinta y sin entrar en exceso en detalles ni en los pormenores de los elementos y funcionamiento de un motor, plasmar las tres partes fundamentales de un motor de combustión interna, es decir, la culata, el bloque y el cárter, obviamente esto es común en cualquier motor de gasolina, tanto en nuestros coches como en un F1, si bien, los materiales y la resistencias de estos variaran obviamente.

Obviamente la imagen anterior corresponde a un motor con los cilindros en línea, pero nos ha parecido bastante ilustrativa.


LA CULATA.
La culata constituye una pieza de hierro fundido o de aluminio en algunos casos, que se encuentra fijada encima del bloque del motor. Tiene como principal funcional servir de “tapa” o sellar, la parte superior del conjunto de los cilindros para evitar de esta forma pérdidas de compresión y salida inapropiada de los gases de escape.

En la culata se encuentran situadas las válvulas de admisión y escape, así como las bujías.  Además, cuenta con dos conductos internos, uno se encarga del sistema de admisión y otro de escape. Por último cuenta con un conducto que permite la circulación de agua para una correcta refrigeración de los componentes.

La culata se encuentra unida al bloque del motor mediante tornillos, garantizando así un sellaje hermético, que se complemente con una pieza metálica colocada entre la culata y el bloque llamada “junta de culata”.

Obviamente los F1 al ser motores en V poseen dos culatas.


 
EL BLOQUE.

En este están ubicados los cilindros, en sus respectivas camisas, que son las cavidades practicadas en el propio bloque, por cuyo interior se desplazan los pistones en su movimiento ascendente y descendente. La cantidad de cilindros que pueden contener un motor es variable, así como su disposición, por ejemplo en la F1 actualmente nos encontramos con motores V8 , es decir, cuentan con ocho cilindros, mientras que el año que viene el número se reducirá a 6. Mientras que su colocación es en V, pero todo eso lo veremos en el apartado correspondiente a los cambios de reglamento para el próximo año.




EL CÁRTER.

Es el lugar donde se deposita el aceite lubricante que permite lubricar el cigüeñal, los pistones, el árbol de levas y otros mecanismos móviles del motor.

Durante el tiempo de funcionamiento del motor una bomba de aceite extrae el lubricante del cárter y lo envía a los mecanismos que requieren lubricación.

Llegados a este punto hemos de hacer una parada obligatoria para centrarnos en el sistema de lubricación de un coche de Fórmula 1, si bien, antes de ello realizaremos una pequeña explicación previa sobre como obtener la máxima eficiencia de un motor.

Como ya dijimos, un motor de explosión se basa en la transformación de la energía química (combustible) en energía cinética (movimiento). A esta transformación hemos de adicionar una parte de energía en forma de pérdidas por el calor producido en la reacción, así pues, según la ley de la conservación de la energía:

Energía Combustión= Energía Cinética + Energía Térmica

Para lograr una mayor eficiencia del motor será requisito necesario minimizar la energía térmica. La parte de la energía térmica que surge del rozamiento de las partes móviles del motor es la que va a minimizar el sistema de lubricación, que dicho sea de paso, es lo que nos ha traído hasta aquí.
Un motor de F1 suele contener alrededor de 10 litros de aceite, de los cuales unos 7 se encuentran en los cilindros y el cigüeñal en todo momento.

El sistema de lubricación que utilizan los coches de Fórmula 1 se denomina “lubricación por cárter seco”, y ahora mismo posiblemente te preguntas de qué estamos hablando, bueno paciencia, que vamos a ello.

Este sistema es complejo, pesado, tiene más pérdidas mecánicas y la fiabilidad es menor que la de un sistema de cárter húmedo convencional, si bien, no nos hemos vueltos locos, es el único que puede garantizar el buen funcionamiento, lubricación y refrigeración de un motor de altas prestaciones, ¿ por qué? Veámoslo.

El sistema de cárter húmedo consiste en que este mismo ejerce de depósito de lubricante, donde el lubricante se bombea a partir del depósito por un tubo de absorción y es suministrado al motor bajo presión. Esto se repite mientras que el motor está encendido.

Así pues, en este artilugio, el lubricante se almacena en el depósito sin presión alguna permitiendo que se mueva libremente, lo cual en tu coche y en el mío no es problema alguno, ya que la fuerza más grande que existe es la gravedad, muy por encima de las fuerzas longitudinales y laterales que pueden aparecer en las curvas, al acelerar o al frenar, por muy Alonso que te creas esto es así “muchacho”,  no esperes con tu “Forito” o “Peugotito” superar la barrera del sonido. En cambio, en la F1 las fuerzas longitudinales y laterales son muy superiores a las de la gravedad, en muchas ocasiones la cuadruplican o quintuplican, por lo que en dichos momentos el lubricante permanecería almacenado en alguna de las paredes del depósito, dejando así la boca de la bomba “al aire” y al motor sin lubricar, lo cual, obviamente, no puede suceder.

El sistema de cárter seco, como su nombre indica, mantiene el cárter sin grandes acumulaciones de lubricante. En este sistema, el depósito es externo al motor y presurizado. De la misma forma que en el sistema convencional, el lubricante se bombea a altas presiones desde el depósito hasta el bloque motor, los árboles de levas y parte baja de los pistones donde ejerce su función de lubricar y refrigerar. Una vez ha circulado por dichas partes, se dirige al cárter. Una vez llega, es absorbido por una bomba de varias etapas, refrigerado y filtrado se envía nuevamente al depósito y listo para iniciar otro ciclo, es decir, en los sistemas de cárter seco, a diferencia de los húmedos, el lubricante siempre está sometido a presión, para así burlar las fuerzas G y evitar que el motor deje de estar en algunos momentos sin lubricar.

En los monoplazas actuales de Fórmula 1 el depósito suele ser estrecho y alto y va situado delante del motor, es decir, detrás del piloto.

Una vez explicados estos tres elementos básicos estructurales vamos a señalar alguna de las diferencias claves respecto de los elementos que podrías encontrar en tu coche de calle y los de F1, obviamente, son totalmente diferentes, pero el funcionamiento en la mayoría de los casos es el mismo, así que sino recuerdas cuales son las piezas básicas de un motor, deberías repasarlas antes de continuar.

1.- Filtro de aire.- Su función es extraer el polvo y otras partículas para limpiar lo más posible el aire que recibe el sistema de admisión, antes de que la mezcla aire-combustible pase al interior de la cámara de combustión de los cilindros del motor.

2.- Carburador/ inyector de gasolina/bomba de gasolina.-  Sí sí, carburador, pone carburador, no me he vuelto loco, soy consciente de a día de hoy  en los motores de gasolina no se usa, y menos en la F1, pero me temo que mucha gente no sabe esto. La función de esta reliquia es mezclar el combustible con el aire en una proporción de 1:10000 para proporcionar al motor la energía necesaria para su funcionamiento. Esta mezcla la efectúa el carburador en el interior de un tubo con un estrechamiento practicado al efecto, donde se pulveriza la gasolina por efecto venturi. Una bomba mecánica, provista con un diafragma de goma o sintético, se encarga de bombear desde el tanque principal la gasolina para mantener siempre llena una pequeña cuba desde donde le llega el combustible al carburador.

Pero bueno como hemos dicho, hoy día ya no existen los carburadores, sino que han sido sustituidos por los inyectores de gasolina. Este inyector se encarga de forma electrónica de lograr que la pulverización de la gasolina en cada cilindro se realice en la cantidad realmente requerida en cada momento preciosa. ( OJO, los inyectores de gasolina no guardan ninguna relación con los inyectores o bomba de inyección que emplean los motores diesel, cuyo funcionamiento es completamente diferente.)

Ahora, centrémonos en como se realiza todo esto en un F1.

La tarea del sistema de combustible del motor es recoger el combustible desde el depósito del combustible y entregarlo al motor en el que se pulveriza en las trompetas para mezclar con el aire en el camino hacia el cilindro., donde se mezcla el aire con el combustible donde la misma es encendida. El combustible debe ser entregado a los inyectores a la presión correcta por lo que la cantidad inyectada se puede dosificar con precisión.

El sistema de combustible se inicia en el tanque o depósito de combustible, que se encarga de almacenar los 160 KG de combustible / 230 litros necesarios para un GP.

Los depósitos van montados en el monocasco, entre la espalda del piloto y el motor, debiendo cumplir unas estrictas normas de la FIA. De hecho, a día de hoy únicamente existe un proveedor aprobado por la federación, ATL.


Los depósitos son realizados en un tejido de Kevlar recubierto de goma a prueba de balas. En su interior hay una serie de compartimentos y un sistema que se encarga de bombear el combustible hacia el motor.

Este sistema de compartimentos es necesario, puesto que cuando el depósito no está lleno el combustible tiende a moverse a consecuencias de la fuerzas G a las que le somete el monoplaza, por lo que habría momentos dejarían en vacío la bomba de combustible y no habría suministro de gasolina. Además, el movimiento del combustible alteraría la relación de pesos del monoplaza. Por eso, son necesarios estos pequeños compartimentos, con puertas que sólo dejan pasar el combustible en una dirección.


Para evitar que la bomba se quede sin combustible que bombear, a medida que el depósito se va vaciando, el combustible se va dirigiendo hacia un compartimento situado en el fondo y parte trasera del depósito, lugar donde radica la bomba. Es decir, a medida que se vacía el depósito, las fuerzas que se provocan por las aceleraciones del monoplaza hacen que el depósito se vaya distribuyendo hacía atrás y hacía abajo, mientras que en las frenadas, el sentido único de apertura de las puertecitas impide que este vaya hacia delante.

El sistema de bombeo se encarga de recoger el combustible y enviarlo al motor. En el último compartimento el combustible también está en movimiento, y el sistema no puede quedarse en ningún momento en vacío para que el motor no ratee. Dentro de este compartimiento hay dos o tres pequeñas bombas eléctricas de baja presión que envían el combustible a un colector. El colector tiene capacidad para un par de litros de combustible. Los sensores detectan si las bombas eléctricas no envían combustible al colector, por lo que el equipo sabrá que el coche irremediablemente en unos 30 segundos se va a detener. Por tanto, la bomba de combustible recoge el combustible del colector y la envía a una alta presión, limitada a 100 bares, a los inyectores. Obviamente la cantidad de combustible que suministra la bomba es proporcional al régimen de giro del motor ( Revoluciones por minuto). 




Respecto de los inyectores de combustible, cuentan con válvulas de solenoide electro-mecánicos de precisión controlada por la ECU ( Unidad de Control Electrónico Estándar). El Hardware y Software de control  ECU es común a todos los motores de F1 a día de hoy ( Desarrollada por Mclaren por cierto), pero las calibraciones son libres dentro del rango permitido por la FIA. El combustible es entregado cuando el solenoide se energiza, entregándolo a alta presión en el ciclo de admisión, para conseguir un llenado óptimo del cilindro y la preparación de la mezcla, en última instancia, en la proporción más eficiente posible para el rendimiento del motor. 

Ilustremos la cuestión con el siguiente video:


Como posteriormente veremos este tipo de motores utilizan un sistema de inyección indirecta, y por tanto los inyectores pulverizan el combustible sobre las trompetas de admisión. Esa especie de nubecita que se puede apreciar es por las altas presiones  a la que la misma es inyectada, pero no os quepa duda de que no se desperdicia nada de combustible. El sistema de utiliza porque de esta forma, pulverizar sobre las trompetas, se consigue homogeneizar la mezcla y se aumenta el rendimiento volumétrica. Si se usaran colectores como en los coches de calle, parte de la gasolina queda impregnada en el propio colector, además el aire que pasa rozando el colector dada la fricción pierde velocidad, de la forma que vemos en el video la mezcla aire-combustible es mucho más homogénea y por tanto el rendimiento es mejor.
La función de las trompetas de admisión es aumentar la velocidad de los gases aspirados y la cantidad.
3.- Distribuidor.- Se encarga de proporcionar a las bujías de todos los cilindros del motor las cargas de alto voltaje o tensión eléctricas para que estas puedan producir la chispa que da lugar a la combustión. Se encuentra acoplado sincrónicamente con el cigüeñal del motor de forma tal que al rotar cada bujía recibe en el momento justo la carga eléctrica necesaria para provocar la chispa que enciende la mezcla aire-combustible dentro de la cámara de combustible de cada pistón.
4.- Filtro de aceite.- Recoge cualquier basura o impureza que pueda contener el aceite lubricante antes de pasar al sistema de lubricación del motor.
5.- Cables de alta tensión de las bujías.- Son los cables que conducen la carga de alta tensión o voltaje desde el distribuidor hasta cada bujía para que la chispa se produzca en el momento adecuado.
6.- Bujía.- Electrodo recubierto con un material aislante de cerámica. En su extremo superior se conecta uno de los cables de alta tensión o voltaje procedentes del distribuidor, por donde recibe una carga eléctrica de entre 15 mil y 20 mil volt aproximadamente. En el otro extremo la bujía posee una rosca metálica para ajustarla en la culata y un electrodo que queda situado dentro de la cámara de combustión.

La función de la bujía es hacer saltar en el electrodo una chispa eléctrica dentro de la cámara de combustión del cilindro cuando recibe la carga de alta tensión procedente de la bobina de ignición y del distribuidor. En el momento justo,  la chispa provoca la explosión de la mezcla aire-combustible que pone en movimiento a los pistones. Cada motor requiere una bujía por cada cilindro que contenga su bloque.

7.- Válvula de escape.- Pieza metálica en forma de clavo grande con una gran cabeza, cuya misión es permitir la expulsión al medio ambiente de los gases de escape que se generan dentro del cilindro del motor después que se quema la mezcla aire-combustible en durante el tiempo de explosión.

8.- Válvula de admisión.- Válvula idéntica a la de escape, que normalmente se encuentra junto a aquella. Se abre en el momento adecuado para permitir que la mezcla aire-combustible procedente del carburador, penetre en la cámara de combustión del motor para que se efectúe el tiempo de admisión.
En la Fórmula 1 el límite es de 4 válvulas por cilindro, dos de admisión y dos de escape.

En los motores que se utilizan actualmente en automoción, las levas abren las válvulas venciendo la resistencia que ofrecen los muelles de válvula, que son los que las cierran, pero en F1 se emplean desde hace décadas sistemas neumáticos para cerrar las válvulas desde que Renault lo empleara por primera vez en sus V6 Turbo. El motivo, son los problemas de resonancia y fatiga en los muelles a las altas revoluciones a las que gira el motor de un F1. Por esto se utiliza una “bolsa” llena de nitrógeno gaseoso a presión para cerrar las válvulas, y para compensar las inevitables pérdidas de presión, los F1 tienen una pequeña bombona de nitrógeno en el pontón lateral. En ocasiones, cuando las fugas de gas eran excesivas, un mecánico recargaba la bombona de gas aprovechando las paradas en boxes.
Explicar también que existen distintos tipos de válvulas. Usualmente en nuestros coches se utilizan las válvulas de mariposa, pero en los motores de alto rendimiento este sistema es sustituido por las válvulas de guillotina. Se componen simplemente de una plancha con unos agujeros del mismo tamaño que los conductos de admisión, la cual se desplaza cubriendo total o parcialmente el conducto de admisión. Su uso no es excesivamente bueno a cargas parciales, pero dado el constante uso del acelerador “a fondo” o casi a fondo en la F1 este tipo de válvulas de guillotina da mucho mejor resultado.

9.- Cilindro, pistón, biela, cigüeñal.- El lugar donde se produce la combustión es el cilindro, dentro del cual se sitúan los pistones  que son unos émbolos que se ajustan a las paredes del cilindro mediante aros flexibles llamados segmentos o anillos. Efectúan un movimiento alternativo, obligando al fluido que ocupa el cilindro, en este caso la mezcla aire/combustible a modificar su presión y volumen.

El pistón está conectado a la biela, la cual a su vez se encuentra conectada al cigüeñal, que no es más que un eje acodado, con varios puntos de apoyo sobre una bancada integrada en la parte superior del cárter y que queda cubierto por el propio bloque del motor, lo que le permite girar suavemente. Se encarga de transformar el movimiento alternativo del cilindro/biela a un movimiento rotativo, mediante unas manivelas que llevan fijadas los cojinetes de las bielas que transmiten al cigüeñal la fuerza desarrollada por los pistones durante el tiempo de explosión.




10.- Árbol de levas.- Es un eje similar al cigüeñal, pero de un diámetro mucho menor, compuesto por tantas levas como válvulas de admisión y escape tenga el motor. Encima de cada leva se apoya una varilla empujadora metálica, cuyo movimiento alternativo se transmite a los balancines que abren y cierran las válvulas de admisión. Si bien se ha de tener en cuenta que en los Fórmula 1 cuentan con doble árbol de levas ( como la mayoría de coches de calle de hoy día ), es decir, uno para el escape y otro para la admisión, perfectamente sincronizados por medio de dos engranajes accionados por el cigüeñal.


En los DOHV ( Válvulas dobles en la culata / Doble Árbol de levas) los árboles están colocados encima de la culata y actúan directamente sobre las válvulas sin necesidad de incluir ningún otro tipo de mecanismo como las varillas de empuje y los balancines.

11.- Motor de arranque.- http://reflexionesenboxes.blogspot.com.es/search/label/F%C3%B3rmula%201 Esto ya lo explicamos en su día así que…
Bueno, como ya hemos dicho faltan muchas partes del motor y muchas explicaciones por dar, pero necesitaríamos un manual entero para poder explicar el funcionamiento de un motor y sus partes y tampoco es lo que pretendíamos realizar con este artículo.
Veamos a continuación los el ciclo de un motor de cuatro tiempos para poder por fin comprender el funcionamiento de los turbos y lo que va a suponer su vuelta a la Fórmula 1.



Obviamente este tipo de motores componen su ciclo de 4 tiempos, admisión, comprensión, explosión y escape.
Primer tiempo; Admisión;
El ciclo comienza con el vacio que ejercen los pistones en su movimiento descendiente, como cuando cogemos una jeringuilla y tiramos de ella, es decir, se crea un vacio dentro del cilindro, a medida que el pistón desciende, ya sea por la fuerza del motor de arranque o bien por la propia inercia que le proporciona el volante de inercia una vez el coche está en marcha. Por tanto en ese momento el pistón pasa del PMS ( Punto muerto superior)al PMI ( Punto Muerto Inferior). En ese recorrido se ha producido la apertura de las válvulas de admisión y la mezcla de aire combustible entra en el cilindro.
Por normativa, el motor de F1 del 2014 tendrá el 75% de la inyección directa, es decir, inyectando combustible y aire por separado dentro de la cámara de combustión ( cilindro ) y un 25 % indirecta, el carburante es inyectado en el colector de admisión, donde se inicia la mezcla aire-combustible antes de entrar en el cilindro.
Recordar que los motores de la F1 de hoy día únicamente utilizan la inyección indirecta.

Segundo tiempo; Comprensión
Una vez el pistón alcanza el PMI, el árbol de levas que gira sincrónicamente con el cigüeñal y que ha mantenido abiertas las válvulas de admisión para que la mezcla entre en el cilindro, las cierra. En ese momento el pistón comienza a subir comprimiendo la mezcla de aire-combustible.

Tercer tiempo, Explosión
Una vez que el cilindro alcanza el PMS y la mezcla ha alcanzado el máximo de comprensión, salta una chispa eléctrica en el electrodo de la bujía, que inflama la mezcla y hace que explote. La fuerza de la explosión obliga al pistón a bajar bruscamente y ese movimiento rectilíneo se transmite por medio de la biela al cigüeñal, donde se convierte en movimiento giratorio y de trabajo útil.

Cuarto tiempo, Escape
El pistón, que se encuentra ahora de nuevo en el PMI después del tiempo anterior , comienza a subir. El árbol de levas que se mantiene girando sincrónicamente con el cigüeñal abre en ese momento las válvulas de escape y los gases acumulados dentro del cilindro producidos por la explosión, son arrastrados por el movimiento hacia arriba del pistón, atraviesan la válvula de escape y salen por los sistemas de escapes. Para que se de este movimiento sincrónico es necesario que en otro cilindro se produzca la explosión para crear la fuerza necesaria para que el cigüeñal empuje el pistón hacia arriba.


 
A continuación pasaríamos a analizar en qué consiste la turboalimentación pero dada la extensión del artículo lo dividiremos en dos partes y tendréis que esperar hasta la próxima entrega, no sin antes dejaros con un par de videos sobre los motores de F1, no necesariamente actuales y sus increíbles sonidos.

Sergio.

viernes, 29 de marzo de 2013

Sé egoista, pero no hipócrita.

Ya han pasado algunos días desde la polémica situación creada en el pasado GP de Malasia entre los pilotos del equipo de Red Bull, en la que el TRICAMPEÓN DEL MUNDO Sebastian Vettel adelantó a su compañero de escudería saltándose las órdenes de equipo dadas a ambos en las que se les ordenaba no luchar entre ellos y conservar las posiciones, es decir, Webber debería acabar primero y el alemán segundo.


Obviamente cuando la carrera finalizó y el australiano, NÚMERO 2  de la escudería de las bebidas energéticas pasaba por meta, alejándose lo más posible del muro donde se encontraba su equipo, todos nos dimos cuenta que la cuerda estaba excesivamente tensa y que aquella noche no iban a acabar los dos juntos en un Chill Out.

El por qué, ya es bien sabidos por todos, pero por si alguno no lo ha visto, pues he aquí la lucha tan arriesgada que mantuvieron después de que el equipo le ordenara a Sebastian que se mantuviera segundo.



 Cuando los pilotos llegaron a la antesala del podio, vimos que la cuerda estaba rota. La cara de ambos lo decía todo. El rostro de Webber solo reflejaba una cosa, ardientes deseos de reconfigurar la cara del alemancito del dedito, y meterle el mismo dedito que le sacó en mitad de la carrera en el ojo.


Obviamente tuvo que reprimir sus ardores de violencia y esputar cargado de ira un, ya célebre, “Multi 21”, para que al menos los comentaristas de TV, sacaran su vena “Friday night” y comentaran la situación de una forma digna del programa “Sálvame”. ( Multi 21 no es más que una orden por la que el coche número 2 debe de quedar por delante del 1;o al menos eso ha declarado Horner )

Si en los momentos anteriores al podio los protagonistas estaban más tensos que el Rey delante de un bordillo, la entrega de trofeos y la posterior rueda de prensa fue todo un espectáculo. Vettel con cara de susto buscando algún sitio donde meterse, o al menos perder la mirada  deseando desaparecer. Webber con ganas de ahogar al rubiete, para una vez en la entrevista calmar sus ansias homicidas estrujando el micrófono, y por si fuera poco y como convidado de piedra, un apocado Hamilton, con cara de cordero degollado que sentía lástima porque su compañero de equipo no lo había podido adelantar, puesto que así se lo ordenaron por radio. Lewis, el papelón te quedó más o menos bien, y supongo que es lo que en esos momentos debías a hacer, pero no fue creíble hombre.


 En la entrevista se desataron las hostilidades,  Webber puso en marcha el ventilador de mierda y dejó con el culo al aire a Horner, a Vettel y a los toritos que llevaba en el pecho: "Después de la última parada el equipo me dijo que la carrera estaba acabada, que aflojáramos y la terminásemos. El equipo comunicó su decisión. Seb tomó la suya propia y, como suele ser habitual, tendrá protección"   

Obviamente el australiano dijo lo que tenía que decir, cosa que por cierto no hizo Vettel, en mi opinión, como luego diré.

Y esta fue, a grandes rasgos la historia, ahora mi opinión.

Creo que para fundamentar lo que pienso es clave recordar la frase que Vettel soltó por radio a su ingeniero de pista para que su jefe de equipo tomara buena nota de ella y actuara; “Mark es demasiado lento, quitadle de en medio”

Esta frase refleja dos cosas, arrogancia y sentimiento de protección del equipo para con él.


 Lo segundo sería inútil discutirlo pues sabemos todos quien es el primer piloto y obviamente la apuesta de la escudería de las bebidas energéticas de cara al campeonato. Respecto de la primera, bueno,  tampoco debería sorprender, alguna que otra lindez del estilo ya se la hemos oído al TRICAMPEÓN DEL MUNDO. No, no es un error, si estoy poniendo TRICAMPEÓN DEL MUNDO en mayúsculas es por algo, y es que señores, aunque posiblemente el alemán no sea ni el mejor, ni tan siquiera el segundo mejor piloto de la parrilla actual, se ha llevado los tres últimos mundiales, y este chico no es tonto, sabe la opinión que se tiene de él y de sus mundiales, y en Malasia debió ver la oportunidad de sacar el depredador que debe de llevar dentro, su “gen egoísta” y arrogante, anteponerse al equipo, “ a la empresa” y jugarse el resultado de varios centenares de personas para beneficio propio. ¿ Me parece incorrecto lo que hizo? No.


En primer lugar me parece sorprendente a la par que incomprensible, que Red Bull diera una orden de equipo en la que su primer baluarte debiera acabar por detrás del escudero, quien ya ha demostrado, salvo algún que otro arrebato de orgullo ( Inglaterra 2011 ); que sirva para eso, de escudero para poco más, y no comparto la idea de dar pábulo a segundones, y menos en este mundo de la competición.

En segundo lugar, señores, este hombre va a ir a por su cuarto mundial, todos los grandes campeones son egoístas, Senna, Schumacher, Fangio, y así deben ser. Es obvio que este deporte es movido por los equipos y constructores y que los pilotos, teóricamente, no son mas que otros trabajadores de las empresas y por tanto deben respeto y “sumisión” a sus jefes, pero alguien que aspira a ser el rey de la selva no puede plegarse ante nada ni ante nadie que lo aparten de su objetivo, y si bien, siete puntos pueden parecer pocos para el posible daño que su maniobra ha causado, él es consciente de que el año pasado se llevo el título por 3 puntos y en 2010 la distancia fue de 4, asi que sí, 7 puntos pueden ser decisivos.

¿ Ha causado daño? Sí, es obvio. Ha desobedecido públicamente a su director, Christian Horner, quien declaraba: “No había tema, dejó suficientemente claro cuál era su intención al hacer el adelantamiento. Sabía cuáles eran los mensajes. Intercambiamos los mensajes. Eligió ignorarlos”. Ha dejado en evidencia a los gerifaltes de Red Bull, pero oye, él puede pasar a la historia, ellos no, olió sangre y atacó, bravo por él.


No obstante, sí hay una cosa que detesto y es lo que no me ha gustado de Vettel, y es su hipocresía. 

Ha acabado la carrera, has visto lo que has hecho, no te disculpes, las palabras se las lleva el viento, a lo hecho pecho. Sé el campeón que predicas,  no quieras ir de salvaje indomable y luego de gatito persa, acepta lo que has hecho y sigue adelante, eres tricampeón del mundo, y como bien dijo Senna, “ El segundo es el primero de los perdedores”.
Sergio.

lunes, 18 de marzo de 2013

¿ Pagarías por ver F1? Empieza a planteártelo...


Bueno pues parece que la F1 podría empezar a alejarse del gran público para volverse a sumirse, al menos en nuestro país, en los debates de pequeños grupos de fanáticos de este deporte.




 No, no me he vuelto loco, me explico. Este año 2013 finaliza el contrato de Mediapro con la FOM  para retransmitir en abierto la Fórmula 1, por lo que los derechos a retransmitir la Fórmula 1 en nuestro país saldrán a subasta a final de temporada, y si tenemos en cuenta la crisis de patrocinadores que asola las televisiones de nuestro país, la situación no promete alargarse mucho más, puesto que beneficios, más bien, no hay.

El halo de luz lo podemos encontrar en que  Mediaset ( Telecinco/Cuatro) ya mostró el año pasado interés en pujar por hacer recaer este deporte en sus canales, no obstante, si echamos un vistazo a lo ocurrido en Europa la situación no parece halagüeña. 

En el resto de países con mayor tradición automovilista que el nuestro, la F1 se ha convertido en terreno de pago ( UK, Italia, Francia y Alemania ) parece que en nuestro caso será cuestión de tiempo.

Veremos como avanza la situación pero si la F1 dejara se retransmitirse en abierto seguramente se podría asestar un golpe al automovilismo deportivo de este país del que nunca se podría recuperar, pero bueno, como me considero una persona optimista, y fanático de esto, no me importaría pagar por unas retransmisiones dignas, y no la bazofia que nos ofrece A3 hoy día, que supongo que para los “ingenieros de bar” no está mal, pero a mí nunca me ha convencido Lobato y su cuadrilla del que salvaría a Pedro, pero comparando el plantel que tenemos aquí con las retransmisiones y despliegue de Sky en Uk dan ganas de llorar, pero es obvio, que si aquí es gratis y allí no, no nos podemos quejar de las diferencias.


 Lo dicho, veremos hacía donde deviene esto, pero UNA COSA SI ES CLARA, si los aficionados tenemos que pagar por esto, vale, lo acepto, pero pagaría por algo de calidad, no por lo que tenemos ahora, por un canal dedicado a la F1 donde hiciesen reportajes de calidad, previos de calidad, análisis de calidad, en definitiva algo dedicado a los seguidores de este deporte, no a los fanáticos del fútbol que ponen la F1 en las sobremesas porque a esa hora no hay partido. 

Sergio.

Romántico o viejo cascarrabias...

Juraría que no es la primera vez que escribo en este pequeño rincón sobre mi desencanto con la Fórmula 1 actual, pero después del inicio de la campaña 2013 no tengo más remedio que volverlo a hacer.

Es obvio que casi cualquier aficionado a la F1, estará disfrutando de estos últimos años de competición, donde, aunque al fin de cada temporada el resultado ha sido el mismo, exceptuando el año 2011 hemos disfrutando de alternancia en las carreras y múltiples ganadores, para muestra un botón y los siete ganadores diferentes en las siete primeras pruebas de la pasada temporada.

Pues bien,  algo de lo que está pasando en este circo en los últimos años no debe ir conmigo…


 Si no recuerdo mal ya me manifesté en contra del DRS y su nocivo efecto edulcorante, sí, favorece los adelantamientos y el espectáculo, pero como siempre he dicho, si quiero ver adelantamientos me voy a ver turismos, para mí la F1 no es eso. El KERS, tampoco me gusta, pero bueno, es medianamente aceptable. Pero el verdadero motivo de este artículo no es otro que los neumáticos.

Si el año pasado hubo tanta alternancia en las primeras pruebas del mundial, no nos engañemos, fue gracias/por culpa, de los Pirelli y su capacidad para hacerse incomprensibles para los ingenieros de todas las escuderías. Su rendimiento y ritmo de degradación era una incógnita, así que hasta que el suministrador único de neumáticos tuvo a bien modificar los compuesto, por orden de la FIA, endurecerlos y hacerlos comprensibles, aquello fue una locura. “Casualidad” , cuando esto ocurrió RedBull pasó a dominar el campeonato con mano de hierro, por algo tenían el coche más rápido. Afortunadamente para nosotros Fernando Alonso demostró con creces ser el mejor piloto de la parrilla y nos ofreció uno de los mejores mundiales que a título individual se recuerdan.



Bueno, pues después de la primera carrera se ha vuelto a dejar constancia de que, ni la F1 es un campeonato de pilotos, ni ahora ya, ni tan siquiera lo es de ingenieros, es una especie de mezcolanza entre rapidez y capacidad de gestión de neumáticos, o hablando claro, de “saber conservar ruedas”. Y señores, para mí, la F1 no es eso. Para mí este deporte se caracteriza por exprimir las mecánicas al máximo, por ir al límite en cada curva y no en estar preocupándose hora y media de carrera en si los neumáticos se degradan y deciden ellos mismos dejar de funcionar, para mí eso no es F1, si uno quiere conservar que se vaya a resistencia.

Además,  y qué va a pasar si los equipos empiezan a quejarse de los neumáticos y se decide modificar compuestos para endurecerlos, la FIA volverá a cambiar las normas del juego a mitad de temporada, vaya que sorpresa.

Lo dicho señores y señoras, llámenme romántico o loco soñador si lo prefieren, pero para mí esto, sigue sin ser F1, la F1 murió hace ya algunos años y ahora esto no es más que un espectáculo edulcorado y manipulado.


PD: Ante las críticas y opiniones variadas, y muchas de ellos desacertadas, empezando por la del señor Lobato que sigo sin saber que pinta aquí, sobre la suspensión de la clasificación del sábado vuelvo a enlazar el artículo donde ya expliqué el por qué de este tipo de situaciones:

Sergio.

domingo, 10 de febrero de 2013

Flujo arriba, flujo abajo.

Antes de iniciar el desarrollo de este artículo me gustaría en primer lugar disculparme por cuantos errores pueda cometer durante el mismo, pues en esta ocasión el tema para alguien lego en cuestiones como las que vamos a tratar es bastante complejo, por lo que cualquier rectificación será bienvenida. 

La idea de este escribir este artículo nace de la siguiente imagen, y de los apéndices aerodinámicos marcados en rojo.

Al verlos, está claro que es fácil comprender que están ahí para cumplir alguna función aerodinámica, pero cuál es ésta? en qué consisten? son importanes esos "cacharritos" o son más estética que eficacia?  Después de una tarea de investigación, aquí la respuesta.

En diversas ocasiones hemos hablado en este blog sobre la importancia de la aerodinámica en los coches de competición, y en especial en el mundo de la F1. Pues bien, en esta ocasión, para intentar tratar el tema de forma gradual y ordenada empezaremos definiendo que se entiende por aerodinámica.

La aerodinámica es la rama de la mecánica de fluidos que estudia las acciones que aparece sobre los cuerpos sólidos ( en nuestro caso los monoplazas ) cuando existe un movimiento relativo entre éstos y el fluido que los baña, en este caso una mezcla de gases, como es el aire.

Como acabamos de decir, la aerodinámica es una rama de la mecánica de fluidos, por lo que es lógico dar una definición de fluido.

Un fluido es un conjunto de partículas que se mantienen unidas entre sí por fuerzas cohesivas débiles, por lo tanto son deformables y fluyen indefinidamente ante fuerzas externas. El término engloba tanto a los gases como a los líquidos.

Dentro de las propiedades de los fluidos, las que aquí nos interesan son las que se denominan propiedades secundarias; que son la viscosidad, la conductividad térmica, la tensión superficial y la comprensión, en concreto las más relevantes en el campo de la aerodinámica serían la viscosidad y la compresión, pero dado que a velocidades inferiores a la del sonido, como es el caso de los F1, los gases son prácticamente incompresibles nos centraremos únicamente en la primera.

La viscosidad es la oposición de un fluido a las deformaciones tangenciales, en otras palabras,  es la resistencia que se produce entre las capas de partículas cuando se aplica una fuerza contra ellas.

 Acabáis de leer capas de partículas, y es que sí, para estudiar el comportamiento del aire alrededor de un monoplaza, se considera que éste fluye en láminas o capas de partículas, unas encima de otras, que en condiciones normales tienen un movimiento ordenado como posteriormente veremos.

Dejado sentando lo anterior, el siguiente concepto que nos gustaría tratar es el de capa límite.

Si tuviéramos que definir el concepto de capa límite diríamos que es la zona donde el movimiento del fluido es perturbado por la presencia de un sólido, en nuestro caso un coche, con el que está en contacto.
 
Dicho lo anterior, centremos la cuestión. Sobre la pared o superficie del monoplaza, la velocidad relativa del aire es cero, es decir, cuando las partículas del aire contactan con el bólido, se ven arrastradas consigo debido a la fricción, por lo que si tomamos como referencia el propio coche, las partículas tienen velocidad cero.

Por tanto, esa primera lámina del fluido que tiene velocidad relativa cero, tendrá otra capa contigua que fricciona con ella, que se opone a su movimiento, pero dado que como hemos dicho en los gases las partículas tienen una pobre fuerza de cohesión entre sí, únicamente consigue decelerarla, pero no frenarla del todo pese a la fricción. Como os estaréis imaginando, esa segunda capa fricciona con una tercera y así sucesivamente hasta que llega un punto que la fricción se disipa del todo y las capas fluyen con normalidad, que es el punto donde acabaría la capa límite.




Llegados a este punto, parad un segundo y coged aire, ( que bien traído al caso ) porque ahora la cosa se complica. 

Dentro de la capa límite hemos de distinguir entre capa límite laminar y capa límite turbulenta.

Simplificando, en la capa límite laminar el flujo es laminar, es decir, el aire circula ordenado, las capas no se entremezclan y es eficiente a la hora de ser utilizado por alerones, carrocería, etc.

Mientras, en la capa límite turbulenta, el flujo es desordenado, las capas de entremezclan, se crean remolinos y la inestabilidad sobreviene, por lo tanto, es ineficaz para crear carga aerodinámica. Esta capa es ligeramente más gruesa que la laminar, y como el fluido se mueve en todas las direcciones, disipa mayor energía, por lo que la fuerza de fricción deriva de ella es mayor.

 En la primera imagen vemos un flujo laminar, mientras que en la segunda observamos un flujo turbulento.

Pues bien, como habrás podido deducir lo que le interesa a un F1 es que el aire que circula a su alrededor fluya de forma laminar, para que así le genere una eficiencia aerodinámica, desafortunadamente para ingenieros  y pilotos, esto no es tan sencillo.

Cuando entra en contacto con el coche el flujo laminar va perdiendo velocidad a lo largo de la capa límite, hasta que llega un punto en el que se para o incluso retrocede, provocando que la capa límite se desprenda y el flujo de aire ya no siga la forma de la carrocería.

Si llegamos a la zona de depresión, entramos en pérdida, pues se produce un vacio y el flujo de corriente deja de seguir la superficie del vehículo.

Esto último es lo peor que le puede pasar aerodinámicamente hablando a un coche de F1, puesto que la carga aerodinámica depende de que un flujo de aire siga la forma del perfil de la carrocería. Para que os hagáis una idea, mucho se dice que un F1 funciona como un avión pero con las alas invertidas, es decir, en vez de sustentarse en el aire se pega a el suelo. Pues bien, si lo anterior ocurre en un avión, es decir, el aire no sigue la silueta de las alas, se crea una zona de "vacío",  el avión “entra en pérdida”, es decir, se deja de sustentar y caería a plomo. Pues bien, si un F1 entra en pérdida, no tiene carga aerodinámica y por ende en incontrolable, en otras palabras, accidente seguro.

Pues bien, aquí es donde vuelve a salir a la palestra el flujo turbulento, que ahora veremos como ya no parece tan “malo”.

Una capa límite turbulenta hace que parte de la energía cinética de la zona más exterior de la capa límite, la más alejada del coche, se transmita al interior, estimulando el avance de las zonas de menor velocidad, por lo que el desprendimiento de la capa límite tarda más en ocurrir, y por tanto se retrasa la entrada en pérdida. Además, se ha de tener en cuenta que cuando se desprende la capa límite, la sección efectiva del objeto aumenta, porque el fluido ya no sigue la forma de este y por tanto se produce una mayor resistencia. De forma contraria, a menor desprendimiento la sección efectiva es menor ,y por tanto, menor resistencia, puesto que el aire tiene que desviarse menos para rodear el obstáculo.

Así pues, vemos como se da la curiosa situación de que en ocasiones las turbulencias son necesarias para el funcionamiento aerodinámico de los vehículos.

Así pues recapitulando, dentro de la capa límite nos encontramos con que cuando el aire cocha contra el coche se crea un flujo laminar, eficiente aerodinámicamente, pero a lo largo que avanza por la carrocería este se va desprendiendo hasta tal punto que podría hacer entrar a los alerones en pérdida. Para que esto no suceda se ha de crear un flujo turbulento, para retrasar el desprendimiento de la capa límite, pero ¿cómo se crea un flujo turbulento y en que punto se ha de crear?

Pues bien, el verdadero sentido de este artículo es este, explicar qué son esos pequeños apéndices aerodinámicos que vemos en la foto y para qué sirven.



Pues bien, esos elementos se llaman generadores de vórtices o torbellinos, y lo que hacen esos pequeños salientes es precisamente, crear un “torbellino” o vórtice que energiza, es decir, aumenta su presión y velocidad, del flujo de corriente y evita el desprendimiento de la capa límite, retrasando por tanto, la entrada en pérdida, en otras palabras, crean un flujo turbulento.

Evidentemente lo crucial de este dispositivo es su punto de colocación, y este no debe ser otro que el punto de transición, es decir, aquel punto que suponga la mayor prolongación posible de la capa límite laminar, transformando ésta, en turbulenta, en el momento en que tenga tendencia a desprenderse. De esta forma se consigue una resistencia aerodinámica mínima y un buen comportamiento en puntos próximos al de pérdida.



Bueno, espero que lo anterior haya quedado más o menos claro. 

Directamente relacionado con estos generadores de vórtices nos encontramos con los Gurney Flaps, pero por hoy es suficiente, y la explicación de esto lo dejaremos para la próxima entrega.

Sergio.

domingo, 6 de enero de 2013

La bestia que requiere cuidados de princesa.

Si alguno de vosotros se ha dispuesto a ver una carrera de Fórmula 1 y mientras esperaba la comida ha dado buena cuenta de un pequeño aperitivo, habrá podido ver como al salir los coches de boxes y dar la vuelta o vueltas de formación, los mecánicos de cada uno de los automóviles realizan una serie de funciones a lo largo del vehículo, uan vez los mismos se encuentran en la parrilla, pues bien, vamos a explicar esos pasos.



Una vez el coche llega a su posición en la parrilla de salida, se conectan los ventiladores a los pontones para mantener los radiadores fríos, y por ende el resto de componentes. Los ventiladores son cargados con hielo seco lo que optimiza su efecto. Recordar que al contrario que los coches de calle estos vehículos de competición no cuentan con electroventiladores, es decir, únicamente se refrigeran por el aire que entran por las tomas de admisión que tienen el vehículo, de ahí, entre otras cosas, que para un Fórmula 1 es catastrófico estar parado con el motor encendido o rodando a baja velocidad tras un Safety Car, pues el coche no se refrigera.

Una vez el coche está detenido y apagado, evidentemente la temperatura del motor cae, pues es un bloque sólido sin movimiento alguno, por lo que para mantener la temperatura en el mismo es necesario bombear alrededor del mismo de forma constante un flujo de agua caliente manteniendo el conjunto alrededor de unos 60 grados. De la misma forma, y esto se hace previamente en boxes, para insertar el aceite en el vehículo el mismo se ha de calentar de forma previa.

A su vez se revisan todos los líquidos del vehículo, aunque esto lo normal es que se haga previamente en boxes y no en la parilla, y se reinicien todos los componentes electrónicos, de ahí que veamos como se conecta un ordenador al F1.


Una vez resta alrededor de un minuto para que se de inicio a la vuelta de formación se inserta el motor de arranque externo. El mismo consiste en  una unidad externa dotado de una varilla o ballesta larga que se introduce en la parte posterior de la caja de cambios, entre el alerón trasero y el difusor. El mecánico aprieta el botón y se generan 24 voltios que se suministran por una batería y que viajan por la caja de cambios hasta llegar e iniciar el motor. Una vez que los ingenieros ven en su ordenador que la velocidad de giro del motor y su presión de aceite son correctos, se da paso a la ignición. Decir que el motor de arranque externo se engancha a la parte trasera del alerón para evitar que el retroceso del proceso provoque lesiones en el ingeniero, de la misma forma que un embrague protege la retirada del dispositivo, ya que el motor de F1 gira mucho más rápido que el eléctrico.


Con el motor en marcha y alcanzada ya la temperatura de 80 grados, aun deben de finalizar el proceso, y el mismo consiste en dar pequeños golpes de gas, pues al estar el coche detenido y a tan bajas vueltas se han de tener en cuenta las vibraciones que se producen en el motor las cuales podrían provocar la rotura de alguno de los elementos, por lo que los pilotos han de tener mucho tacto al dar esos golpes de gas para alcanzar los 90 grados y ya sí, dar rienda suelta a la potencia de la máquina.

Como vemos, un proceso que parece simple pero, y de una forma tan simple como la explicada, encierra algunos secretos.

* Mientras que no arreglen el tema del asunto de insertar videos pues tendremos que poner enlaces. En el siguiente video se ilustra el proceso de encendido de un F1; esperemos os guste: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=AIt20DAVbwI#! 
Sergio.

domingo, 2 de diciembre de 2012

¿Y cuando Alonso no esté, de qué comerá su amigo el periodista?

Si no recuerdo mal ya he dicho en varias ocasiones, y los que me conocen bien desde luego lo saben, que vengo siguiendo este magnífico deporte de la Fórmula 1 mucho antes de que se produjera el  “boom” del mismo con la era Alonso.




Pude ver algunas retransmisiones en Telecinco a mediados de los 90, y muchas carreras en TVE y TV3;  viendo en el año 1999 los debuts de Pedro Martínez De La Rosa y Marc Gene en aquella madrugada del mes de Marzo. 

Era unos años en que la incertidumbre por saber si podría disfrutar por televisión de mi deporte favorito se cernía cada fin de semana de carreras, pues ante las audiencias que tenían las retransmisiones no era raro que empezaran a dar las carreras cuando ya se llevaban un par de pruebas disputabas. Afortunadamente, TV3 casi siempre estaba ahí y seguían este deporte con cierta regularidad.

Y es que, los que venimos de antes de los mundiales de Alonso sabemos que tenemos mucho que agradecer al bicampeón español, pues a día de hoy podemos disfrutar de hasta los entrenamientos libres de los viernes, algo totalmente impensable hace 10-12 años, creo que ni nos atrevíamos a soñar con ello, más allá de momentos de éxtasis utópicos.

Con la llegada de Alonso está claro que este deporte ha consolidado, o cuanto menos, ha pasado de ser un deporte seguido por cuatro locos que se emboban los domingos viendo cochecitos por la tele a las dos de la tarde, y ahora se ha creado una buena masa de seguidores que en mayor o menor medida empiezan a comprender este deporte.

Junto con estos seguidores auténticos, también se han creado otros, los más numeroso a buen seguro, que podríamos denominar como el típico seguidor español que va hacia donde lo lleva la corriente.  

Y es que en este país tenemos la costumbre que cuando un compatriota nuestro se convierte en campeón,  lo seguimos como si nuestra vida pendiera de su voluntad, indiferentemente de que juegue al fútbol, al baloncesto, se monte un coche o sea campeón de lanzar mocos a una pared. Un aficionado totalmente cegado por un personaje, que no se preocupa en involucrarse o entender este complejo deporte, lo cual es totalmente lícito y respetable, acostumbrado a deportes simples como el fútbol, tenis o baloncesto, en cuanto a su reglamento y entendimiento, que no en cuanto a su práctica. Imaginan que la Fórmula 1 es algo similar y si nuestro piloto no gana, pues a insultar a los rivales e inventarse paranoias sobre ellos, ya sean Alemanes, Ingleses o Uzbekos, es indiferente.

Porque, es entendible, que por el hecho de ser español la gente se identifique con él, y quiera que gane a toda costa, al fin y al cabo todos este verano hemos sido expertos en Hockey, Waterpolo o lo que fuera que hiciesen por la televisión en las Olimpiadas.

 Imagino que si alguien está leyendo y me conoce estará extrañado con mi reflexión, pero no, no me he vuelto loco, ahora os explicaré el por qué.

Todo lo anterior, sin lugar a dudas, ha sido creado y dirigido por la prensa generalista de este país, que dado que , salvo en contadas excepciones de algunos periodistas, saben bastante poco de este deporte, toman la vía fácil, que es exacerbar esa patriotismo hacia nuestro piloto, convertir a la gente en fanática de un personaje, en un increíble guerrero de épicas gestas que lucha contra todo y contra todos, aunque no sea cierto, en inventarse, despotricar y descalificar al que no piensa igual, al que no sigue a nuestro piloto y al que , en definitiva, no comulga con el rebaño.  Es mucho más fácil sin duda que involucrarse de verdad en este deporte e intentar explicar a la gente en qué consiste este circo, porque señores, es más fácil adoctrinar que  enseñar a pensar.

Y sinceramente, poco me importaría lo anterior, porque cada cual es libre de seguir y opinar lo que guste, y sin ánimo de parecer prepotente, al fin y al cabo es fácil desmontar teorías cuando el que las expone ni las entiende, pero el problema de todo esto es que desde este país se está dejando pasar una maravillosa oportunidad de consolidar un bellísimo deporte.

Tenemos a unos de los mejores pilotos de la historia, que ha sido capaz de enganchar a millones de aficionados, y en lugar de gestionarlo de forma y manera  que  la gente siga este deporte, lo hemos gestionado de tal forma que la gente siga al personaje. Un personaje, que como todos perecerá, se retirará de este mundo de la competición, ¿ y entonces qué?, ¿ de qué habrá valido? Quizá si tenemos suerte y alguno de los jóvenes talentos que vienen por detrás lo suple no se notará mucho su falta, pero y si esto, lo más probable al fin y al cabo, ¿ no llega a ocurrir? Este deporte volverá a ser un reducto de cuatro locos que disfrutan con el olor de la gasolina y que tendrán que hacer maravillas para poder ver su deporte favorito.

Y lo hemos podido ver con la reciente caso de HRT. Hemos dejado perder a una escudería de Fórmula 1 porque no ha encontrado patrocinadores, y es cierto que la época no es la mejor, pero no es más cierto que las grandes empresas no habrán pensado que poner dinero en un equipo distinto del de Alonso / Santander se vería como una muestra de enfrentamiento hacía este? Solo hemos de ver los previos de Antena 3, dedicándole horas a HRT; no es suficiente publicidad para las empresas españolas ocupar todos esos minutos de televisión?

En fin, todo lo anterior es mi humilde opinión, y quizá no sea compartida, y espero entiéndaseme bien, la crítica no es tanto para el aficionado de a pie, como para los medios de “descomunicación”, que si no son capaces de trasladar a la gente que en la Fórmula 1 corren veintitantos pilotos y no solo uno acabarán por hacer desaparecer este deporte en nuestro país. 

Y es que no olvidemos una cosa, en esta época, lo complejo asusta, y que nos simplifiquen las cosas nos ayuda a tomar algo, aunque ni lo entendamos, ni posiblemente nos guste, y es que, a veces, es difícil dejar el rebaño para andar el camino solo.
Sergio.